El preservativo masculino es un método anticonceptivo llamado “de barrera” porque impide el contacto entre los espermatozoides y el óvulo.

Consiste en una funda delgada y elástica, frecuentemente de látex, que se coloca a lo largo del pene cuando está erecto, de modo que lo cubra totalmente antes de la penetración.

El preservativo es un método anticonceptivo muy indicado, en general, para los jóvenes, ya que protege del embarazo y también de las infecciones de transmisión sexual (ITS) y el sida. No tiene ninguna contraindicación y su eficacia es muy alta. Sólo hay que utilizarlo correctamente. Para aprender, va bien hacer un ensayo solo o con la pareja antes de iniciar las relaciones coitales.

Es fácil de obtener. No es necesario pedirlo al médico. Se puede comprar en las farmacias, las tiendas especializadas (“condonerías”) y, cada vez más, los supermercados y los dispensadores automáticos.

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Preservativo masculino

¿Cómo se usa el preservativo masculino?

Se coloca cuando el pene está erecto y antes de comenzar cualquier penetración. Cogedlo con los dedos por el extremo (por el depósito del preservativo), para que no quede aire en el interior, y desarrollar el preservativo a lo largo del pene en erección y hasta la base.

Antes de que termine la erección, hay que retirar el pene de la vagina, sujetando el preservativo por la base. Así evitará que quede retenido en el interior.

Sólo queda comprobar que no esté roto, hacer un nudo y tirarlo, pero siempre a la basura, nunca al inodoro.

Utilización del preservativo masculino

  • Confirmar la fecha de vencimiento del preservativo.
  • No usar preservativos caducados ya que pueden parecer que estén en buenas condiciones, pero pueden romperse con mayor facilidad.
  • Se debe tener cuidado al abrir el paquete, ya que se puede rasgar el preservativo con los dientes o con las uñas sin que sea visible.
  • Verificar si el preservativo se puede desenrollar correctamente.
  • El preservativo enrollado tiene dos extremos. A veces el depósito para semen se encuentra abierto a la inversa, del lado incorrecto, y es posible confundirse y desenrollar el preservativo al revés. El extremo exterior del preservativo, que se supone que estará en contacto con las mucosas de la pareja, no debe ponerse nunca en unión con el pene.

Ya que lograría tener una mínima cantidad de semen o líquido preseminal, porque si el usuario tuviera el VIH contagiar a su pareja. Antes de poner el preservativo en contacto con el pene, hay que verificar que se está tomando el preservativo del lado correcto. Se determinará de qué lado se puede desarrollar antes de que el preservativo toque el glande.

  • Los hombres que no están circuncidados (operados de fimosis) deben mover el prepucio hacia abajo para poner el glande al descubierto. Este gesto, incrementará la movilidad y disminuirá la posibilidad de que el condón se rasgue durante la relación sexual.
  • Apoyar el preservativo enrollado sobre el glande.
  • Sostener el preservativo por la punta de manera que no se infle, ya que esto haría que el semen no se depositara allí sino que se desplace a lo largo del preservativo, aumentando la posibilidad de embarazo o de contagio (en caso de presencia de E).
  • Desenrollar totalmente el preservativo sobre el pene hasta la base. El condón sólo puede desenrollarse de un solo lado. Si se ve que se está puesto al revés y por tanto no se puede desarrollar, el preservativo debe ser rechazado, ya que el lado exterior del preservativo ha entrado en contacto con el pene, lo que contagiar a la pareja si la usuario tuviera alguna ETS.
  • Volver a cubrir el glande con el prepucio. Terminar de desarrollar completamente el preservativo.
  • Durante la penetración debe tocarse la base del pene a menudo para asegurarse de que el preservativo siga ubicado en su lugar. Si se nota que se ha corrido, tiene que empujar-le suavemente y volverlo a hacer llegar hasta la base del pene.

Uso correcto del preservativo masculino

  • El condón debe ser ponerse sobre el pene erecto inmediatamente después de conseguir la erección, y antes de cualquier contacto con la vagina o el ano de la pareja.
  • Con los preservativos se debe usar lubricante apropiado para este fin, ya que el hule es soluble en petrolato y otras sustancias, presentes en la vaselina, los aceites para bebés y aceites para masaje (nunca se deben utilizar como lubricantes). Un lubricante apropiado debe componerse de agua y glicerina o de silicona médica. Los condones fabricados en poliuretano se pueden usar con todor tipo de lubricante, sin que se deterioren.
  • Si la vagina no produce la cantidad suficiente de lubricación natural, se debe usar lubricante para evitar la abrasión del preservativo.
  • El uso de lubricante es habitualmente necesario en el sexo anal, ya que la membrana anal no genera su propio lubricante.
  • Para el sexo anal, se pueden conseguir preservativos especialmente diseñados para ello.
  • No se recomienda el uso de preservativos de poliuretano en el coito anal, porque no se ha comprobado la efectividad del poliuretano para ofrecer protección en estas situaciones, y hay, en cambio, evidencia de inflamación y desgarro del recto cuando éstos se ‘emplean de esta manera.
  • También es peligroso el uso de espermicida en prácticas anales, ya que hay estudio que demuestran que afecta a las defensas del epitelio rectal, debilitándose las, y por tanto, volviendo vulnerable al usuario de una infección de transmisión sexualmente.
  • No se deben guardar los preservativos directamente en el pantalón, debido a que el calor corporal durante periodos prolongados tiende a debilitar el látex y aumentan las probabilidades de rotura cuando se use. Ocurre igual si los preservativos se almacenan en la guantera del coche.
  • El pene se debe retirar inmediatamente después de la eyaculación, cuando todavía hay erección, ya que no hacerlo implica un riesgo innecesario.
  • Al retirar el pene, se debe agarrar con los dedos la base del preservativo, evitando que resbale y quede dentro, con riesgo de contagio o embarazo.
  • Es necesario lavarse las manos y el pene antes de permanecer el contacto con la pareja sexual.
  • Los preservativos son desechables, no se deben volver a usar.

Pros

  • Es la mejor protección contra el sida y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS).
  • Evita el embarazo.
  • Es de fácil adquisición, no requiere de prescripción médica.
  • No es un método anticonceptivo muy costoso.

Contras

  • Sobre el preservativo, se dice que hace perder placer o sensibilidad, que hace perder espontaneidad, pero también es un buen método para protegerse y proteger al otro.
  • Es de un solo uso.
  • En caso de rotura o de retención del preservativo en la vagina, se puede hacer un tratamiento para evitar un posible embarazo. Se dice anticoncepción de urgencia o “pastilla del día después“.
  • Algunos lubricantes pueden dañarlos.
  • Se pueden presentar reacciones alérgicas por el material con el cual se hace el preservativo o condón.

Eficacia del preservativo masculino

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El preservativo masculino (término proveniente de preservar), también llamado condón o simplemente preservativo, es un producto sanitario que se utiliza como método anticonceptivo y la mejor forma de prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Hay que tener en cuenta que el preservativo masculino no protege al escroto ni evita las infecciones producidas por ectoparásitos (piojo púbico, escabiosos), por lo que su efectividad para la prevención de las ETS está entorno al 95%, mientras que su efectividad como método anticonceptivo es más alta, hasta 98%, cuando se usa de forma apropiada.

El porcentaje de embarazos con la utilización normal del condón varía entre un 10 y un 18% según la población estudiada. El porcentaje de embarazos con un uso perfecto del condón es del 2%. Los condones pueden ser combinados con otras formas de contracepción (como espermicida) para una mayor protección.

Tipo de preservativos

Originariamente el preservativo era para uso masculino, pero en la actualidad existen también existe el preservativo femenino.

Hay preservativos de color natural o en toda la gama de colores, transparentes/opacos, e incluso fosforescentes. Algunos tienen estampados en su superficie.

Pueden ser lisos o con texturas (anillos, sarpullidos) para aumentar la sensación táctil; con aromas diversas (vainilla, fresa, chocolate, banana, etcétera); con formas anatómicas especiales para incrementar la comodidad y/o la sensibilidad; más largos y anchos o ajustados; más gordos (extra fuerte) o más delgados (sensitivos); con lubricante saborizante; sin lubricar, lubricados ligeramente, extra lubricados, entre otros.

Hay preservativos transparentes, de colores o estampados; holgados o ajustados; lisos o con textura para incrementar la sensación táctil; con sabores, para realizar sexo oral; de mayo grosor para aumentar su resistencia o más delgados para que sean más sensibles; con mayor o menor cantidad de lubricante y con espermicida.

Hasta el año 2005, eran habituales los preservativos que ofrecían un espermicida, el nonoxinol 9, sin embargo, varios estudios han demostrado que la mucosa vaginal es susceptible a irritarse ante este espermicida, por lo que cada vez es más raro encontrarlos.

En algunos países se fabrican preservativos de poliuretano y otras resinas sintéticas, para quienes sean alérgicos al látex natural, pero aún no han sido suficientemente probados en laboratorio para ver su efectividad.

Preguntas frecuentes

¿Los condones son efectivos para evitar el contagio del VIH?
¿Cómo se prueban los condones?
¿Los condones son reutilizables?
¿Existen varios tamaños de condones?
¿El preservativo masculino se puede usar bajo el agua?