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Enfermedades de Transmisión Sexual

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) conocidas como infecciones de transmisión sexual (ITS) o incluso también como enfermedades venéreas, son aquellas infecciones en las que las relaciones sexuales tienen una relevancia epidemiológica. Hasta los años 1990 era conocida como enfermedad venérea (de Venus, diosa del amor) que de hecho era también un eufemismo que en cierto modo ocultaba el origen sexual de una enfermedad en alto grado estigmatizada. Son un grupo de enfermedades en la propagación de las que la conducta de las personas tiene mucha importancia. Como algunas personas apenas infectadas aún no han desarrollado los síntomas, actúan de transmisores de las enfermedades sin que lo sepa ninguna de las partes implicadas.

Generalidades

Las enfermedades de transmisión sexual se transmiten por relaciones sexuales, no obstante, es posible que determinadas infecciones puedan ser transmitidas por otras vías (algunas hepatitis). Aunque la mayoría de las infecciones de transmisión sexual tienen tratamiento, algunas de ellas, como las producidas por virus, nunca curan de manera definitiva, sino que el agente causal sigue en estado latente, sin manifestarse, dentro del organismo al que ha infectado, pudiendo reaparecer ocasionalmente. Este tipo de relación entre el organismo y el agente infeccioso facilita la transmisión de éste, es decir, su infectividad. En la actualiad conocemos 30 tipos de enfermedades de transmisión sexual, de las que 26 afectan principalmente a las mujeres y 4 tanto a hombres como a mujeres. Aunque la eficiencia del uso del preservativo o condón ha sido cuestionada diversas ocasiones, el condón no deja de ser una importante línea de defensa como barrera. Lo más importantea a tener en cuenta contra las enfermedades de transmisión sexual son la prevención, y hay que tomar las medidas para prevenirlas, por medio del uso del preservativo y la higiene adecuada, elementos imprescindibles para una sexualidad responsable y que reducen considerablemente el riesgo de transmisión de estas infecciones .

Clasificación y terminología

Hasta la década de 1990, las enfermedades de transmisión sexual eran conocidas vulgarmente como "enfermedades venéreas": Veneris es el genitivo latino del nombre Venus, la diosa romana del amor. Otro eufemismo era "enfermedad social". Los agentes de la salud pública fueron los primeros en introducir el término "infección de transmisión sexual", que los clínicos utilizan cada vez más junto con el término "enfermedad de transmisión sexual", para distinguirla del primer término. Según los P & A del Centro de Recursos del Sida de Etiopía, "a veces los términos ITS y ETS se utilizan de manera intercambiable. Esto puede resultar confuso y no siempre es preciso, por lo que ayuda conocer la diferencia entre lo que es una infección y lo que es una enfermedad. Una infección significa simplemente que un germen (virus, bacteria o parásito) capaz de causar enfermedad se encuentra dentro del cuerpo de una persona. Una persona infectada no presenta necesariamente ningún síntoma o signo de que el virus o bacteria le está dañando el cuerpo, por lo que no se encuentra necesariamente mal. Una enfermedad significa que la infección está haciendo que la persona infectada se encuentre mal, o que se dé cuenta de que algo no va bien. Por este motivo, el término ITS (que se refiere a una infección con cualquier germen que pueda causar una ETS, aunque la persona infectada no presente síntomas) es un término con un significado mucho más amplio que el de ETS. Sin embargo, la distinción que se hace es más cercana a la discriminación entre una colonización y una infección, que entre una infección y una enfermedad. Más específicamente, el término ETS se refiere únicamente a las infecciones que causan síntomas. Como la mayoría de las veces la gente no sabe que está infectada con una ETS hasta que comienzan a presentar síntomas de la enfermedad, la mayoría de personas utilizan el término ETS, aunque el término ITS también sería apropiado en muchos casos. Además, a veces se utiliza el término "enfermedad transmisible sexualmente", ya que es menos restrictiva respecto a los otros factores o medios de transmisión. Por ejemplo, la meningitis puede encomendarse a través del contacto sexual, pero no se la considera una ETS porque el contacto sexual no es el vector principal para los patógenos que causan meningitis. Esta discrepancia se basa en la probabilidad de infección por medios distintos del contacto sexual. En general, una ITS es una infección con una probabilidad despreciable de transmisión por medios distintos del contacto sexual, pero que tiene un medio realista de transmisión por contacto sexual (los medios más sofisticados, como por ejemplo una transfusión sanguínea o compartir una jeringa, no se toman en cuenta). Así pues, se puede asumir que, si una persona está infectada con una ITS (como la clamidia, la gonorrea o el herpes genital), la vía de entrada de la infección ha sido por contacto sexual.

Transmisión

El tipo de relaciones sexuales involucradas son el sexo vaginal como la oral o anal. Otras vías de transmisión pueden ser a través de los fluidos corporales, principalmente las transfusiones de sangre, compartir la jeringa, hacerse tatuajes o piercings y durante el parto. Esto hace que los profesionales de la salud, hemofílicos y usuarios de drogas por vía parenteral tengan un riesgo más elevado.

Agentes

Bacterianos

  • Chancro blando (Haemophilus ducreyi)
  • Gonococia o Gonorrea (Neisseria gonorrheae)
  • Granuloma inguinal (Calymmatobacterium granulomatis)
  • Linfogranuloma venéreo (LGV) (Chlamydia trachomatis serotipos L1, L2, L3)
  • Uretritis no gonocócica (UNG) (Ureaplasma urealyticum o Mycoplasma hominis)
  • Sífilis (Treponema pallidum)

Víricos

  • Infección por citomegalovirus
  • Infección por papilomavirus humano (HPV)
  • Hepatitis B
  • Hepatitis D
  • Herpes / HSV (herpes simplex virus)
  • Sida (VIH / SIDA)

Parasitarios

  • Pediculosis
  • Piojos (Pediculus humanus humanus)
  • Cabras (Pthirus pubis)
  • Sarna (escabiosis púbica) (Sarcoptes scabiei)

Fúngicos

  • Candidiasis (Candida albicans)

Protozoarios

  • Amebosis (Entamoeba histolytica)
  • Giardiasis (Giardia lamblia)
  • Tricomoniasis (Trichomonas vaginalis)

Prevención

Las medidas preventivas aunque no puedan garantizar un 100% de seguridad son en estos casos las que hacen bajar de forma más eficaz la incidencia de este tipo de enfermedades. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda tomar todo tipo de medidas que van desde la abstinencia sexual al mantenimiento de relaciones sexuales utilizando preservativos, el intercambio de jeringuillas usadas entre usuarios de venopunción y las precauciones entre el personal médico mediante protocolos de profilaxis post-exposición en personal médico.

Tratamientos

Tiempo atrás sólo se podían tratar algunos síntomas sin eliminar la infección. Con el uso de antibióticos se pudo curar en primer lugar la sífilis y también otras enfermedades de transmisión sexual de causa bacteriana. A partir de 1980 el problema se hizo otra vez grave con el sida, ya que no se dispone de tratamientos curativos.

Reemergencia de las ITS

Artículos principales: SIDA y VIH El 5 de junio de 1981 se describen en los Estados Unidos de América los primeros casos de SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). Ese día se publica en el MMWR la descripción de cinco hombres homosexuales de Los Ángeles con neumonía por Pneumocystis carinii. Todos los casos estudiados tenían déficit importante de la inmunidad celular. Todos ellos murieron. Durante los años 1980 y 1990 la enfermedad causó millones de muertos y afectados, el desarrollo del primer tratamiento farmacológico efectivo basado en la zidovudina y el resto de tratamientos antivirales posteriores sólo minimizaban la aparición de los síntomas asociados al SIDA y no curaban de la infección por VIH, su virus causante. Con todo los tratamientos difícilmente llegaban a la totalidad de la población afectada especialmente en países en vías de desarrollo, que no podían acceder a los tratamientos por su elevado coste económico. Este síndrome ha ocasionado la muerte de 25 millones de personas desde que se descubrió en 1981, lo que lo convierte en una de las pandemias más mortales de la historia de la humanidad. En 2005, el SIDA fue responsable de más de 3,1 millones de personas, de las cuales más de medio millón (570.000) eran niños. Ese mismo año los 40,3 millones de personas infectadas por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) (el doble del año 1995), 38 millones eran adultos, 17.5 millones eran mujeres y 2.3 millones de jóvenes fueron menores de 15 años de los cuales casi el 95 por ciento reside en países en desarrollo. En el año 2005 se produjeron alrededor de 5 millones de nuevas infecciones por el VIH en el mundo, de los cuales 3.2 millones correspondieron a la región del África subsahariana. Ese mismo año murieron tres millones de personas de enfermedades relacionadas con el SIDA.

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